La comunicación en la Empresa Familiar

La herramienta fundamental para obtener la armonía de la Empresa Familiar es sin duda mantener una fluída “comunicación”.



Sin una buena comunicación, es imposible conocer las necesidades y expectativas de las personas que componen la Empresa Familiar, se dificulta el conocimiento de los problemas y discrepancias existentes, y por lo tanto no se puede intentar su resolución. Sin la “comunicación” adecuada, todas esas dificultades enquistadas en el seno de la Familia, se trasladan indefectiblemente a la Empresa.


Si la tendencia de la Empresa Familiar es la de profesionalizar su gobierno y su dirección, no se trata de apartar a los miembros de la Familia, sino por el contrario, intentar que los puestos de dirección y gestión de la empresa estén cubiertos por profesionales idóneos, sean o no miembros de la Familia.


Cuando hablamos de “comunicación”, debemos focalizar tanto la interna como la externa.


- La comunicación interna de la Empresa Familiar es un requisito fundamental para obtener el consenso en las decisiones del negocio, planificar la sucesión y transmitir cultura corporativa.

- La comunicación “puertas afuera” es también imprescindible para poder establecer un diálogo permanente con el mercado y el entorno cultural externo.


Algunas pautas a considerar para mejorar la comunicación de la Empresa Familiar son:


· La confianza: basar las relaciones de los integrantes de la Empresa Familiar (familiares y no familiares) en la credibilidad, la empatía, la asertividad. Mantener canales de comunicación transparentes y fluidos.

· Evitar la confusión de roles: en la Empresa Familiar es habitual confundir el rol de propietario, el de familiar y el operativo. Esto puede suponer una importante fuente de conflictos!

· Aplicar la “escucha activa: aprender a identificar el mensaje de quién comunica algo, tanto en relación a lo que dice verbalmente, como a lo que comunica gestualmente y/o con sus actitudes y silencios.

· El uso del soporte adecuado: Tratar por WhatsApp o por correo electrónico temas que deberían tratarse cara a cara puede generar confusión y desmotivación en la familia y en el equipo que trabaja en la empresa.


A diferencia de las empresas no familiares, en las cuales prevalece la necesidad de adecuarse al mercado por encima de la voluntad de continuidad, un rasgo particular de la Empresa Familiar es que siempre priorizará la continuidad en el tiempo, tomando la adecuación al mercado como una herramienta que le sirve de nexo para lograrlo y no como un fin en sí mismo.

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